Venezuela, la Flor de Loto de América




Los acontecimientos que hemos tenido que vivir en Venezuela, en estos últimos veinte años y sobre todo estos últimos tres, representan la mayor prueba de fe que la historia nos puede ofrecer.
Somos parte vital del fenómeno cósmico-espiritual que está renovando al planeta, un acontecimiento que ya fue anunciado por los Mayas en sus profecías, y que exige de nosotros, como venezolanos, que logremos transformarnos desde el fondo de nuestras más densas oscuridades.  Nuestro deber cósmico es instaurar en Venezuela la bandera de la paz y la del despertar de la conciencia, ya que este es el verdadero servicio planetario que vinimos a cumplir, la razón por la que estamos juntos y aquí.
Para eso fue que se encarnaron cientos de espíritus evolucionados en este país. Son ángeles, líneas de arcángeles o arcangelinas, serafines, querubines, potestades, príncipes y princesas celestiales, budas y maestros ascendidos los que caminan entre nosotros como humanos comunes o como seres invisibles; ellos nos asisten con su irradiación y su inteligencia superior en nuestra carrera por la evolución espiritual.  De ahora en adelante no camines tan rápido, observa detenidamente las personas que el destino cruza en tu camino, fíjate en las miradas, en las palabras y siente tu corazón cuando te hablen. Vinieron con un comando de seres evolucionados de distintos mundos y dimensiones para ayudarnos a darle la entrada al “Gran  Amanecer Galáctico”, que traerá consigo la paz y la armonía para toda la humanidad. Dándosele de esta forma cumplimiento a nuestro destino cósmico: Venezuela se sincroniza con  la evolución universal y sirve de puente para la alineación que se está produciendo en la galaxia.
En la actualidad, las nuevas frecuencias universales entran al planeta Tierra por Venezuela. Dios derrama su amor y su conocimiento de si mismo, a través de una puerta astral que fue abierta en nuestro país, y que tiene la forma del árbol de la vida de la Kabbala hebrea. Esa energía de amor puro es la que está introduciendo el salto cuántico a la Tierra. Es decir, nosotros somos el receptáculo de la luz y la expandimos a todo el resto del sistema terrestre. Por esta razón, la misión principal del venezolano es amar el proceso social que nos toca vivir. Nosotros vinimos a amar nuestro proceso del despertar de nuestra conciencia colectiva.
La cantidad de oscuridad manifestada en nuestro país sólo es directamente proporcional a la luz que se puede revelar.
Conny  Méndez, fundadora de la “Gran Hermandad Saint Germain”,  nos dijo en su libro El Maravilloso número 7: “Venezuela es la capital de la Nueva Era y Caracas la Nueva Jerusalem”.  En su libro advierte sobre el colapso al que estamos llegando, producto del reajuste planetario. Venezuela es el bloque geográfico que sana toda la oscuridad del mundo, la luz que desciende hasta nosotros remueve las tinieblas más profundas que habitan en nuestro inconsciente.  En nuestro país se están creando las condiciones ideales para que en medio del caos, nazca la raíz de la Séptima raza. La Séptima es la última raza, que está enviando Dios a Suramérica,  para salvar el planeta.
Una raza raíz es un grupo de almas que se encarna, para cumplir una misión específica, manifestando arquetipos celestiales, con dones cósmicos, con capacidad de recordar sus vidas anteriores. Claros en la  misión que vienen a cumplir, manifiestan pocos karmas. Puede ocurrir que en una primera etapa de sus vidas se manifieste el karma con intensidad, hasta que despiertan y se sincronizan por completo con su propósito de vida.
Son seres con vocación de servicio, que persiguen las nobles verdades, compasivos, apegados a la justicia divina, respetuosos con los animales, conscientes de que su fe en el plan divino es la salvación del planeta. La energía de estos seres puede ser tan fuerte que con su sola presencia activan puertas inter-dimensionales, en medio de un grupo siempre suelen transmitir su luz y sus conocimientos, saben que no hay tiempo que perder. Se pueden comunicar con facilidad con los niños que están por nacer, con ángeles, arcángeles, espíritus desencarnados, seres extraterrestres, seres del mar, seres que habitan en las estrellas, seres que habitan en el cielo y toman forma en las nubes.
Son guías espirituales y de la nueva sociedad que se está engendrando, son médiums, canales por los que pasa la luz divina. Inteligentes y genialmente creativos, inclinados hacia las artes, la naturaleza, la multiculturalidad, sus tendencias espirituales son eclécticas, defienden a los pueblos nativos y cuidan el saber antiguo. Crean e impulsan los movimientos de base que logran fortalecer el tejido social por medio de redes intercontinentales de nuevas formas políticas y de cultura de paz.
Pueden hacer milagros, curan con las manos, hablan en lenguas muertas y por medio de telepatía, manifiestan poderes de telequinesia, pueden activar el ADN cósmico en las personas, viajan con su cuerpo celeste a cualquier parte y a voluntad, saben cuándo van a morir,  pueden auto regenerar sus células, tienden a no envejecer en muchos casos. Nos vienen a enseñar cómo viajar a nuestras vidas pasadas, para encontrar los karmas pendientes y sanarlos por medio del rayo violeta. Profetizarán acontecimientos mundiales. Por naturaleza son voceros de la paz, inclinados a realizar obras de caridad. Obligarán a la sociedad a crear nuevos sistemas educativos que permitan el verdadero desarrollo del ser, ya que esta es la única manera de que estos seres logren su máximo esplendor.
Tenemos que preparar nuestra mente, nuestro espíritu y corazón para que podamos recibir correctamente a estos niños, que serán los grandes maestros del amor del nuevo tiempo. Muchos de estos seres son almas doradas que no se habían encarnado durante la creación, sino que se mantuvieron evolucionando al lado de Dios. Muchas vienen por primera vez a la Tierra, para ayudar a la humanidad a realizar la fiesta de paz y de amor más grande y más hermosa que se haya hecho en el nombre de la Conciencia Divina.
En el origen de la creación, cuando llegamos a la Tierra, nos dividimos en femenino y masculino. Luego de la larga y difícil rueda de 60.000 años, que hemos pasado naciendo, muriendo y reencarnando, llega un punto de la evolución del espíritu en el que por amor nos reencontramos con nuestro complemento, que decidió separarse para evolucionar por su cuenta. Nos hemos encontrado con nuestro complemento en cientos de vidas, siendo hermanos, padres, amigos, compañeros. Hasta que, por fin, la rueda del karma permite un encuentro en el que las condiciones están dadas para que el amor verdadero permita la procreación  de un “nuevo humano”.
Cuando nos sincronizamos con nuestro complemento, una parte Dios se sincroniza con la fuente de amor original, y el universo nos baña con la experiencia más maravillosa y mágica que podamos imaginar. Para que en unidad, y luego de haber dejado los karmas atrás, se pueda ejecutar el plan universal que tienen los enamorados que se aman en el nombre de la Conciencia Cósmica que los creó. Son las Familias Sagradas, las partículas de amor divino que permitirán elevar las almas encarnadas y desencarnadas en la Era de Acuario.
El 21 de diciembre de 2012 se sembraron en nuestro país las semillas del despertar de la conciencia para muchos budas y avatares que están encarnados en Venezuela, pero que aún no han recuperado sus memorias y por lo tanto no recuerdan quiénes son, ni cuál es la razón por la que están aquí, y mucho menos recuerdan los dones adicionales que les fueron entregados antes de venir a esta misión. Muchos de ellos pertenecen a grupos espirituales eclécticos, otros son ateos o artistas, o almas sensibles a la igualdad social. Seres de otras esferas galácticas y de otras dimensiones vinieron el 21 de diciembre de 2012 y se posaron sobre nuestro cielo, vinieron en naves visibles e invisible, en conjunto con la Confederación del Orden Universal y el Gobierno Global Universal, y derramaron sobre Venezuela semillas cósmicas de conocimiento, de sabiduría, de verdad y de amor para comenzar el mayor movimiento de despertar de la conciencia hasta ahora vivido en América.
Muchos de los grandes Maestros Espirituales, que se han materializado en la historia de la humanidad, se están encarnando nuevamente en Venezuela con el fin de instalar el tan anunciado nuevo orden espiritual, que profetizaron los mayas hace más de 5000 años.

Escrito y canalizado en 2014 por Bárbara Madrid, extracto del libro Crónicas, profecías, poesía y otros cuentos esotéricos de la contemporaneidad venezolana. Proyecto final del Diplomado en Edición Editorial de la Escuela de Letras de la UCV.

Hasta un próximo viaje.

http://altavibra.com/venezuelaflordeloto/

2 comentarios:

  1. Feliz Instante. Maravilloso articulo, permite engranar muchas experiencias vividas. Gracias hermana! Nos A M OO

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  2. Muy esclarecedor! Gracias por la luz, la belleza y el entendimiento...

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