Buscar la verdad

Si nos interesa la transformación, ningún elemento es más importante que desarrollar el amor a la verdad. Buscar la verdad significa tener curiosidad por lo que ocurre dentro y fuera de nosotros, y no conformarnos con las respuestas automáticas que nos da nuestra personalidad. Si nos observamos, veremos que muchas de las explicaciones de repertorio que nos damos acerca de nuestro comportamiento o del de los demás son una forma de resistencia. Son una manera de evitar ver en más profundidad nuestro estado del momento. Por ejemplo, una de esas respuestas podría ser «Estoy muy enfadado con mi padre», cuando la verdad más profunda podría ser «En realidad lo quiero y deseo terriblemente su cariño». Es posible que a la personalidad le resulte difícil aceptar esos dos grados de verdad; a la persona podría llevarle un tiempo admitir que está enfadada con su padre, y más tiempo aún reconocer el amor que hay debajo de ese enfado. Cuando aprendemos a aceptar lo que es verdadero en el momento presente somos más capaces de aceptar lo que surge en nosotros, porque sabemos que eso no es nuestra totalidad. La verdad abarca tanto las reacciones de miedo como los recursos mayores de nuestra alma. Si bien las reacciones automáticas nos pueden desviar de la verdad, reconocer su presencia nos acerca a la verdad. Cuando estamos dispuestos a aceptar toda la verdad, sea cual sea, tenemos más recursos interiores para enfrentar lo que se nos presente.

Fuente: La sabiduría del Eneagrama

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